• De las exequias dominicales del PRD a las exequias en lunes del PRI
  • Como adelantamos, se prepara una emboscada para evadir elección
  • En 2004 marcharon contra la inseguridad los pirrurris y ayer los fifís

Los priístas pueden verse en la imagen de los perredistas.

Si no han reflexionado en las imágenes funerarias dominicales del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Claudia Ruiz Massieu y quienes la sostienen pueden continuar los errores en el Revolucionario Institucional (PRI).

Porque los dos agrupamientos, antaño símbolo de gobiernos y poder -y del análisis no se salva tampoco Acción Nacional (PAN) de Marko Cortés-, llevan secuencia paralela de autodestrucción.

Más el PRI, tema de esta columna.

El PRD ayer en su 30 aniversario se lamentaba de su debilitamiento, consecuencia de errores cometidos en años y multiplicados a la salida del caudillo, expresión de varios oradores.

Pero ese caudillo hoy gobierna México aunque, también crítica perredista, ejerza un Ejecutivo capaz de sojuzgar a los Poderes Legislativo y Judicial para debilitamiento de las instituciones.

LA NOMENKLATURA EN ACCIÓN

En el PRI no está en juego nada más su próximo Comité Ejecutivo.

Del método a elegir su presidente depende su futuro y la posibilidad de fortalecerse para renovarse y volver a ser opción de gobierno, pues para eso compiten todas las fuerzas políticas.

Pero hay malos signos.

El fin de semana los aspirantes a ese cargo no consiguieron una reunión con Claudia Ruiz Massieu para acallar rumores y determinar alternativas democráticas de elección.

Esto aumentó la versión de una celada.

-Emboscada -le llaman ellos.

So pretexto de no contar ya con la organización del proceso por el Instituto Nacional Electoral (INE), temen un madruguete en el CPN mediante el cual se elija ahí mismo al nuevo dirigente.

¿Quiénes temen?

Son públicas las críticas de Ivonne OrtegaAlejandro Moreno Alito, José Ramón Martell y Lorena Piñón, a quien se quiere marginar injustamente por participar en un proceso panista cuatro años atrás.

Plenos derechos tienen, en cambio, José Narro Robles y Ulises Ruiz Orozco, sobre quien extienden la sospecha de la filtración de “un padrón priísta viejo e incompleto”.

La decisión debe tomarse hoy y la vieja nomenklatura se juega su continuidad en el dominio del PRI, aunque lo hayan desbarrando a sólo 12 gubernaturas, una fuerza simbólica en la Cámara y una bancada senatorial capaz de viajar holgados en una Suburban.

MARCHAS DE PIRRURRIS Y FIFÍS

1.- Cambio de los tiempos:

En 2004, cuando marcharon cientos de miles de personas contra la inseguridad, el entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF) reaccionó con una frase de descalificación:

-Son puros pirrurris.

Pirruris y manipulados.

Ayer los marchistas se apropiaron del término de odio encuadrado desde el poder: fifís.

2.- La seguridad prima entre los reclamos de los gobernadores ante López Obrador.

Pero Carlos Joaquín deriva la culpa también a los propios mandatarios estatales.

Cancún, por ejemplo, vértebra turística nacional y con más de un millón de habitantes, no tenía ni una cámara de vigilancia.

Hoy ya tiene 900.

Y 3.- ya hubo disculpas para los familiares de Lesby Osorio, cuyo asesinato en Ciudad Universitaria tuvo muchos errores.

Pero no las hubo para quienes fueron despedidos injustamente de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) y, en cambio, permanece en el cargo quien difundió los tuits difamatorios.

¿No le corresponde, acaso, indagar también esta parte a la procuradora Ernestina Godoy?