ACEPTEN O DESMIENTAN-. Sólo por el recurso de correo electrónico se entera uno de las absurdas políticas de comunicación que pretenden implantarse en la secretaría de Cultura del Gobierno federal, donde despacha como responsable del área Antonio Martínez Velázquez.

De tratarse de un fake news o falso contenido, de inmediato debería aclararse pero no hacerlo confirmaría la especie y la estulticia de los genios de la comunicación…en Cultura.

Imposible que en una entrega tan corta se enlisten los yerros y “genialidades” que sugiere el responsable de Comunicación Social Antonio Martínez Velázquez a todos los empleados de la Secretaría de Cultura. Pero en ese instructivo se evidencian dos características, la inexperiencia del jefe de prensa si es que es el autor del documento y el desconocimiento hacia la prensa.

Esto último se confirma con el hecho de que para querer hacer una entrevista a funcionarios de la secretaría de Cultura se debe hacer una solicitud con tres días de anticipación, sin precisar la obligación de la dependencia para responder en equis tiempo. El solo hecho de esperar tanto tiempo para hacer una entrevista desalienta hasta el reportero más paciente.

Ignora el autor del instructivo de comunicación social que a un reportero sagaz le es suficiente espiar la llegada o salida del funcionario a o de su oficina para abordarlo, preguntarle y punto. Si el funcionario contesta o no es otra cosa, pero me resisto a aceptar que haya un reportero con la paciencia suficiente para hacer una solicitud de entrevista y esperar tres días o más la respuesta.

El “genio” de la comunicación en la secretaría de Cultura Antonio Martínez Velázquez por lo visto desconoce el “día a día” del reportero que tiene que cumplirle al jefe de in formación la orden de llevar tal o cual entrevista. Ahora que si el funcionario federal no estuviera al alcance, hay decenas de intelectuales ávidos de opinar, por ejemplo sobre el trabajo de Paco Ignacio “jaibol” II.

Pero como en otros asuntos de la cuarta transformación, la culpa no es de tal o cual funcionario que llega sin saber dónde está parado y para justificarse empieza a culpar a funcionarios del gobierno anterior de todo lo malo. Este recurso por ahora es válido, sobre todo desde el punto de vista mediático, pero llegará el tiempo en que ya no les alcance justificar tantas deficiencias.

A propósito de la secretaría de Cultura, habrá que preguntar a los responsables cómo va lo de su inmigración al estado de Tlaxcala, donde lo que más destaca es la escasez de infraestructura para la dotación de servicios. Esperaremos el final en poco tiempo.