CIUDAD DE MÉXICO.-  A partir de este lunes 22 de abril los conductores que transitan en la Ciudad de México experimentarán —si cometen alguna infracción—, el sistema Fotocívicas, la propuesta de esta administración para sustituir a las fotomultas.

¿Pero, en qué consiste este nueva herramienta?

Cada auto con placa particular de la Ciudad de México cuenta con 10 puntos, que serán restados en caso de incurrir en faltas al Reglamento de Tránsito. Por cada sanción, se restará un punto, excepto al rebasar el límite de velocidad en más de 40 por ciento del límite permitido, infracción que restará 5 puntos de 10 totales.

El gobierno de Claudia Sheinbaum busca con esta propuesta transformar la política pasada con fines recaudatorios e ineficaz, por un programa equitativo de sanciones educativas y de trabajo comunitario, en el que todas las personas podrán cumplir con sus sanciones y cambiar sus comportamientos, sin importar su nivel de ingreso.

La seguridad vial de la ciudadanía es una prioridad para esta administración: las Fotocívicas generarán mayor seguridad al transformar la conciencia y la educación vial de quienes conducen en la Ciudad de México.

Se van a utilizar las mismas 58 cámaras y 80 radares del anterior sistema (que ya son propiedad del Gobierno de la Ciudad de México) pero, esta vez, se usarán de manera estratégica: se reubicaron en vialidades con más incidentes viales, en donde hay mayor número de personas trasladándose y en tramos donde suele superarse el límite velocidad.

La ubicación de las cámaras ahora es pública, pues su función es preventiva, no recaudatoria, ya que se quiere que la gente las localice y recuerden respetar el Reglamento de Tránsito.

El programa asigna infracciones a las matrículas y, la persona responsable de cumplir con las sanciones, es quien esté registrada como propietaria del vehículo.

Cabe recordar que por cada sanción, se restará un punto de los 10 que tiene cada placa, excepto al rebasar el límite de velocidad en más de 40 por ciento del límite permitido, infracción que restará 5 puntos de los 10 totales.

Por las primeras dos sanciones, se envían amonestaciones, que buscan dar retroalimentación a la persona sobre su comportamiento al volante y evitar que cometa nuevas infracciones. Es hasta que se pierde el tercer punto que ya no será posible verificar, sino hasta que la persona cumpla con las sanciones asignadas.

Para recuperar los puntos, las sanciones deberán ser cumplidas por la persona propietaria del automóvil, por lo que es importante pensar bien a quién se le presta el auto o darse de baja como dueño, si es el caso.

Al cumplir con una sanción, se registra su cumplimiento, pero los puntos vuelven a 10 hasta el momento de hacer la verificación vehicular.

Para recuperar los 10 puntos y poder verificar, todos los automovilistas deberán cumplir con sus sanciones cívicas antes de acudir a la verificación vehicular. Solamente si se ha cumplido con las sanciones cívicas y se ha pagado las multas económicas (en caso de tenerlas por infracciones diferentes a las consideradas en Fotocívicas), se podrá verificar el auto.

Los primeros dos puntos restados se reflejarán en amonestaciones respecto a la falta que se ha cometido, el punto tres y cuatro corresponden a cursos en línea sobre el Reglamento de Tránsito y las 10 Reglas del Buen Conductor; el quinto punto equivale a una sensibilización presencial y, del 6 punto perdido en adelante, cada punto perdido equivale a dos horas de trabajo comunitario.

En caso de exceder los diez puntos, se seguirán acumulando dos horas de trabajo comunitario por cada punto perdido, hasta llegar a 36 horas, límite constitucional equivalente en horas de arresto administrativo.

Las sanciones son acumulativas: es decir, para poder verificar, es necesario realizar todas las sanciones acumuladas de acuerdo al número de puntos perdidos. Por ejemplo, una persona que ha perdido 6 puntos, habrá recibido 2 amonestaciones y habrá tenido que cumplir con los dos cursos en línea y el curso de sensibilización presencial, además de realizar 2 horas de servicio comunitario.

¿Qué sanciones pueden aplicarse?

Algunas de las infracciones al Reglamento de Tránsito que ameritan sanciones cívicas son: no usar el cinturón de seguridad; no respetar la prioridad y preferencia de paso de peatones; circular en sentido contrario; manejar a exceso de velocidad; invadir el paso peatonal; pasarse los altos; dar vuelta continua a la derecha y a la izquierda; sostener o cargar personas o animales en la parte delantera del automóvil; y usar distractores, como el celular.

Ejemplos de actividades de trabajo comunitario son: restauración de centros públicos educativos, de salud o de servicios; restauración de los bienes dañados por el infractor; realización de obras de ornato en lugares de uso común; limpia o reforestación en lugares de uso común; realización de obras de balizamiento; y las que determine la Jefatura de Gobierno en coordinación con la Secretaría de Movilidad.

¿Seguirán aplicando sanción monetaria?

Las sanciones monetarias que se conservarán son las que se apliquen a través de vehículos con placas de personas morales, transporte público, transporte de carga, taxi y de otra entidad federativa o país; así como las registradas por policías de tránsito a través de dispositivos portátiles, hand held; las relacionadas con infracciones por violar las reglas y horarios en zonas de parquímetros; y las correspondientes por invasión al carril confinado del Metrobús.

En el caso de las correspondientes a parquímetros, los inmovilizadores se seguirán utilizando para infractores que posean placa de otro estado o país. Para poder retirarles el inmovilizador, tendrán que pagar la multa por la falta presente y todas las acumuladas. Quienes tengan placas de la Ciudad de México, simplemente recibirán una boleta con la multa y tendrán que pagarla, así como saldar sus demás sanciones, para poder verificar.

Quadratín