CIUDAD DE MÉXICO.- Cuatro aspirantes a presidir el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se declararon listos a luchar contra la línea o un proceso de elección viciado.

Los cuatro se reunieron en un restaurante del Presidente Intercontinental, donde estudiaron las normas aprobadas ayer por el Consejo Político Nacional (CPN).

A su juicio, todas las acciones, tanto oficiales como los acuerdos entre dirigentes estatales, de centrales y gobernadores, inclinan la balanza para el campechano Alejandro Moreno, Alito.

En el encuentro estuvieron el ex rector y ex secretario de Salud José Narro Robles, el ex gobernador de Oaxaca Ulises Ruiz, la ex mandataria de Yucatan y ex secretaria general priísta Ivonne Ortega y el varias veces diputado José Ramón Martell.

No acudió la ex diputada federal veracruzana Lorena Piñón, quien hace campaña independiente y tuvo obstáculos del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de PRI para validar sus derechos partidistas.

La convocatoria para la elección interna fue lanzada ayer.

El 22 de junio deberán registrarse todos los aspirantes y hacer campaña del 26 de junio al 9 de agosto, con dos debates de por medio: tentativamente el 17 de julio y el 7 de agosto.

La votación abierta a toda la militancia se realizará el domingo 11 de agosto y el nuevo pertinente rendirá protesta el 20 de agosto en sustitución de Claudia Ruiz Massieu.

Hay un fenómeno, al parecer desfavorable para el campechano Alito: el padrón a usar será el validado en enero por el Instituto Nacional Electoral (INE) y no entrará ninguna afiliación convocada en el período de Ruiz Massieu

El tope individual de gasto de campaña será 4.3 millones de pesos y se instalarán aproximadamente seis mil casillas en todo el país.