¿SERÁ TAN DURO?-. Qué tenemos que hacer para que el presidente de la república reaccione ante el dolor de las madres de los niños y la sonrisa de éstos, cuya expresión demuestra no solo su inocencia sino el desconocimiento de que les quieren cerrar, suspender o desapoyar sus estancias.

En síntesis, este fue el sentir de una afligida madre de familia de una de las centenas de estancias infantiles cuyo funcionamiento está en peligro, “lo que de entrada ya preocupa pero preocupa más la indiferencia presidencial ante uno de los problemas más sentidos, la atención a la niñez”.

Esta es la ampliación de la reflexión de la citada madre de familia, con la triple o múltiple función de profesora en un plantel de educación básica, usufructuaria de dicha estancia y por si fuera poco, esposa que tiene que atender no solo al esposo, también a dos hijos más, uno en primaria y otro en secundaria, de ahí la necesidad insustituible de necesitar la estancia.

Y es que no se debe limitar a que el infante recibe alimentación adecuada a su edad en estas estancias, se trata del desarrollo integral que incluye juegos didácticos propios a su edad, integración lúdico-grupal y ejercicios de maduración, impartidos por personal especializado llámese educadoras, sicólogas, auxiliares y demás. Todo un ejército de destacadas mujeres.

Aceptando sin conceder, -añade la afligida madre-esposa-trabajadora-, que hubiera algunos malos manejos o a lo mejor sólo malentendidos en algunas de las estancias, el gobierno federal debería actuar de inmediato en contra de esas estancias pero no tomar la decisión de suspender el apoyo a todas, pues la mayor parte de ellas seguro que se manejan bien.

Siendo así, la gran mayoría de estancias sufren injusticias pues se aplica el dicho de que “por unas pocas pagan todas”. ¿Qué hay que hacer para que el presidente se sensibilice ante la aflicción de las madres y el peligro de que muchos niños dejen de ser atendidos?”, pregunta la mamá.

GASOLINA-. Entre que llegan y operan las pipas recién compradas para la distribución de gasolina, ésta volvió a escasearse en gran parte del valle de Toluca y quienes tienen información privilegiada anunciaron y tomaron providencias desde el viernes por la noche pero la mayoría de compradores del combustible volvieron a sufrir casi todo el fin de semana.

Imposible saber motivos de la nueva escasez y mayor preocupación cuando los despachadores informan que “no sabemos si esto seguirá”. Por si fuera poco, además de la escasez se sufre la carestía pues en las gasolineras “sólo hay premium”, informan los empleados por lo que a desembolsar más para llenar tanque.