• Cómo apaciguó el gobierno a los dirigentes de la CNTE
  • Ha cambiado el régimen, mas no los usos y costumbres
  • Manuel Negrete: la tradición de corrupción en Coyoacán

Ya empezaron a salir los detalles.

Todo mundo se maravilló porque de repente frenaron las manifestaciones, la virulencia, y así fue posible cambiar el panorama educativo del país.

Una alteración sin la presencia, ni para bien ni para mal, de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Fue una jugada en dos vías en paz:

En primera instancia, la derogación de la reforma aprobada hace cinco años y medio pero medio implementada en la administración de Enrique Peña Nieto.

No se cumplió la promesa de Mario Delgado de no dejar “ni una coma” de aquella “mal llamada reforma” -cuño de Andrés Manuel López Obrador-, pero abrogada al fin.

La segunda fue sentar las bases para un rediseño al gusto de ya saben quién -está por verse la reacción del magisterio rebelde- si pasa las siguientes revisiones.

La primera es el Senado de la República y la segunda los congresos de los estados, donde el partido gobernante, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), tiene mayoría garantizada.

VÁYANSE DE VACACIONES…

La nota es cómo se hizo a un lado a la CNTE.

A sus líderes.

De una manera muy fácil: se establecieron mesas de negociación y se escuchó a los dirigentes de las secciones 22, 18, 6, 9 y otras disidentes.

Prevaleció el diálogo con ellos –Eloy Hernández López comandó la comisión como cabeza de la 22- mientras era desplazado el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Los interlocutores fueron muchos: Esteban Moctezuma, secretario de Educación Pública; Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación; Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la cámara de Diputados; Mario Delgado, coordinador de Morena en San Lázaro…

Con sus movilizaciones, la CNTE se confió porque logró aplazar varias semanas la presentación y discusión de la iniciativa lopezobradorista con el mismo término peñista: reforma educativa.

No se daría ésta durante el período de vacaciones y ellos podían irse confiados al estranjero… y sí, los mandaron de vacaciones.

-¿Con recursos aportados por quién?

-Un muestra de disposición del gobierno -se les dijo.

Algún día se sabrá cuánto costó, porque ha cambiado el régimen, pero no las prácticas.

Y cuando los maestros regresen de Europa u otros lugares de recreo, la nueva reforma educativa ya estará aquí y los mexicanos tendremos un mayo caliente.

Porque como dijimos hace un par de semanas, no habrá tregua.

CORRUPCIÓN EN COYOACÁN

La antaño delegación Coyoacán ya tenía mala fama por su corrupción, pero con Manuel Negrete la ha multiplicado.

Ejemplos sobran, pero hablemos de uno:

Durante cuatro generaciones de delegados los vecinos de la colonia Presidentes Ejidales dieron la pelea contra una construcción ilegal.

Los empresarios obtuvieron un permiso para otro terreno de más de medio millar de metros y lo levantaban en 150 metros de la calle Pedro Díaz.

La pelea legal obligó a detener la obra al Invea (Instituto de Verificación Administrativa de la Ciudad de México) y a la justicia, pero con Manuel Negrete ha sido reanudada.

-¿Con permiso de quién?

-Del municipio y del Invea municipal -aseguran los responsables de la edificación.

Seguramente el caso volverá a la justicia, pero no está demás recordarlo: es un tema de Claudia Sheinbaum o de su secretaria de Gobierno, Rosa Icela Rodríguez.

Manuel Negrete, no está de más recordarlo, quiso saltar al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y la primera en rechazarlo  -por corrupción- fue la propia Sheinbaum.

La jefa de Gobierno tiene trabajo, porque no se ha aclarado cómo un ex compañero futbolista del edil, Luis Flores, golpeó a funcionarios municipales y Negrete lo dejó ir sin pena alguna.