Comentando… la Ciudad

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*El vacío de información se llena con memes, mail o verdades a medias

*Crisis en Comunicación Social oficial. Improvisación el escenario

Por Luis Repper Jaramillo*

lrepperjaramillo@yahoo.com

 

Sea rumor, memes, mentiras, o lo que sea, la ciudadanía de todo el país está encabronada, iracunda, molesta, irritada… ya no digo decepcionada, porque desde hace 4 años 5 meses esto ya no le interesa, pues “el propio pez por su boca muere”, y Enrique Peña Nieto, ya no decepciona –es su estatus oficial y personal- más bien, es ignorado por vox populi; su figura y ocupación se convirtieron en blanco, centro, imagen de memes, caricaturas, correos, mails, etc. porque sólo eso representa.

Y lo más irresponsable de todo esto es que desde el área de Comunicación Social de la Presidencia no aclaran, precisan, contradicen, etc. toda la carga de memes que un día sí, y otro también saltan en las redes sociales. ¿Habrá Comunicación Social o sólo vocería? Que son dos cosas distintas. Ahí se lo dejo de tarea al “responsable” del área, a ver si reacciona.

Esta precisión obedece a la siguiente información, que hasta el momento nadie, en Los Pinos, en Hacienda, en el SAT, aclara, desmiente o ratifica, por lo que el vacío de información, obviamente, se llena de rumores, verdades a medias, o la clásica salida del Director de Comunicación Social, “deja que las cosas fluyan, hasta que se cansen”, mientras la sociedad avasallada de estas “notas” alimenta su rencor, inconformidad, coraje en contra del Sistema, del sexenio y de la cuestionada figura.

Quien debería responder, porque es su obligación ética y profesional, a estos “rumores”, es la Coordinación de Comunicación Social de Hacienda, pues queda en entredicho la imagen y responsabilidad del Secretario Meade.

La “nota” en cuestión que se ha viralizado, va en el sentido, de que a falta de ingresos en las finanzas públicas y luego del cobro de contribuciones físicas, morales, etc. y las arcas no se llenan, el Secretario, amenazó que “no le queda otro remedio al gobierno peñista que incrementar el Impuesto Predial, en todo el país”

Sea ocurrencia, meme, rumor, mentira, verdad a medias, o lo que sea, la gente no está encabronada… sino lo que le sigue… Y tiene razón, nadie aclara nada.

No me sorprende el vergonzoso vacío de comunicación que existe entre el Sistema (sexenio de Enrique Peña) y los mexicanos, y digo, no me sorprende, porque en esa área no existen periodistas (ahora convertidos en comunicadores) que desconocen el oficio, los detalles de la prensa, el filing para tratar a periodistas, medios, columnistas, comentaristas, caricaturistas, etc. sólo son publirrelacionistas, que de periodismo y medios conocen nada.

Esta generación de egresados de escuelas caras, de renombre, de imagen; de conceptos electrónicos, de capital humano, etc. desconoce el periodismo. Los encargados de las áreas de prensa sólo dan reportes a sus superiores de impactos negativos, audiencia de televisión, radio, aceptación de la gente a ciertos programas sociales, dádivas, acarreos, masivos, etc. pero ignoran la visión de un periodista, columnista, comentarista, editorialista, analista, “monero”, de lo mal o equivocado que viene haciendo las cosas la administración, cuya crítica, es escuchada, asimilada, madurada y alimentada en la mente del ciudadano agraviado.

Un día sí y otro también en la Internet, en el noticiario, en el I Phone, Tablet, celular, dispositivo móvil y más, se alimenta el odio, la molestia, la ira de la población, ante la indiferencia, desconocimiento, “dejar hacer, dejar pasar” los yerros, incapacidades y barbaridades de funcionarios públicos, políticos, legisladores, partidos, burócratas de medio pelo, etc. mientras las áreas de prensa, impávidas, paralizadas, incompetentes… mientras la inconformidad social crece, atiza el rumor y la verdad a medias.

La gestión pública, legislativa, gubernamental, política, partidista, la burocracia en pleno, padece una severa crisis de credibilidad, certeza, confianza, respeto, imaginación e incapacidad, y ha sido los 3 últimos sexenios Fox. Calderón y Peña, por la ausencia de expertos en medios de comunicación, asignando en el cargo a amigos, “compromisos”, amantes, conocidos, que se ocuparon más de transar con el erario público, que en desarrollar una actividad de prensa o comunicación social que convenciera a la población de las cosas bien hechas, o al menos a medias, del Presidente de México en turno.

Cómo no recordar a Marta Sahagún, quien desde la campaña de Fox, se invistió como Directora de Comunicación Social. Iba por el ajuar hasta que lo consiguió casándose con Vicente, en pleno sexenio. De Prensa sabía absolutamente nada. Además de la Señora Marta, el guanajuatense habilitó como “voceros” a Francisco Ortíz Ortíz, Rodolfo Elizondo y Alfonso Durazo, los 4 no eran periodistas. Por eso el desastre.

Luego siguió Felipe Calderón, quien también improvisó Directores de Comunicación Social, primero el ex baterista del Grupo Timbiriche, Maximiliano Cortázar (Max) quien dio el salto a cargos de comunicación social (SRE), hasta que su amigo Felipe, lo nombró vocero de su campaña y después Director de Comunicación Social de Presidencia de la República. Duró tres años y fue relevado por otra improvisada, Alejandra Sota, que se vio envuelta en desfalcos al área de Comunicación Social de Los Pinos. Todo un fracaso esa área con ambos panistas.

Los priistas no cantaron mal las rancheras. Peña Nieto tuvo como Coordinador de Comunicación Social en la gubernatura del Estado de México, a David López Gutiérrez, no es periodista, sólo publirrelacionista. Lo llevó a su campaña presidencial y luego a Comunicación Social de Los Pinos. Pero su paso por esos encargos fue desastroso, quien no recuerda la FIL de Guadalajara, no supo cómo contrarrestar o al menos minimizar el ridículo de aquel que no supo qué decir de los tres libros que marcaron su vida. Luego vino el desaguisado en la Universidad Iberoamericana, que tampoco supo manejar.

Más adelante, el escándalo de La Casa Blanca, de las Lomas de Chapultepec, que marcó el desastre sexenal. Hasta ahí lo soportó Peña. Como premio de consolación, en 2012, le regaló la diputación plurinominal del PRI, para refundirlo en San Lázaro y no hiciera más daño a la, de por sí, deteriorada “imagen” de Enrique Peña Nieto.

David López Gutiérrez, vejeta, está arrinconado en alguna curul del Grupo Parlamentario del PRI, en San Lázaro. Es un diputado mediocre, que jamás sube a tribuna, nunca propone iniciativas. Sencillo, desconoce absolutamente el arte de la negociación, de la política, de la concertaseción, por eso sus colegas de bancada prefieren que esté de incognito, para que no les haga más daño.

Con la expulsión de Los Pinos a López Gutiérrez, Peña Nieto, habilita como Vocero, no   Coordinador de Comunicación Social, a Eduardo Sánchez, quién sólo cumple la función de hablar, hablar y hablar, cuando se lo piden. Nunca para establecer –ya es demasiado tarde- una auténtica política de Comunicar al inquilino de Los Pinos, con la población. No existe un proyecto, programa o algo parecido que “conecte” la figura presidencial con sus gobernados.

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