CIUDAD DE MÉXICO.- La dirigente Claudia Ruiz Massieu quiere quedarse hasta 2020 al frente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y por eso pretexta muchas razones para no hacer la elección interna.

Además, presume 6.7 millones de militantes y solamente tiene un millón 159 según las constancias disponibles en el Comité Ejecutivo Nacional, afirmó el ex gobernador de Coahuila y diputado federal Rubén Moreira.

Así lo difundió Quadrartín:

El diputado federal del PRI Rubén Moreira consideró que las supuestas inconsistencias en el padrón de militantes de partido sólo son un pretexto que quiere aprovechar la actual dirigencia para aplazar la renovación del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y darle la vuelta a la solicitud de una elección abierta.

En entrevista, el también ex secretario general del partido emplazó a la dirigente del tricolor Claudia Ruiz Massieu para que aclare la información que presume que de un padrón de seis millones 787 mil militantes, sólo existe constancias para avalar la filiación de un millón 159 mil tal y como le habría sido notificado al INE.

“Creo que la dirigencia está generando vacíos al eximir su responsabilidad para aclarar este tema, además de las ausencias que se han presentado en las elecciones que se celebran en los estados”, refirió el legislador.

Moreira advirtió que lejos de aclarar el estado en que se encuentra el padrón, la dirigencia del partido ha permitido que se generen rumores y “voces autoritarias” que incitan a que lo más conveniente para el partido sería postergar la renovación del CEN hasta el 2020.

“Parece que lo que están buscando es tiempo y darle la vuelta a un proceso electoral abierto, y como ejemplo, tenemos lo que sucede con la dirigencia del partido en la Ciudad de México, la cual lleva diez años vencida, y con puras argucias legales han aplazado el proceso de renovación, no obstante que existen resoluciones de los tribunales electorales”, aseveró el ex gobernador de Coahuila.

Bajo la óptica de la militancia y el “tamaño de la derrota” en los resultados electorales del 2018, que llevaron al partido a perder la Presidencia de la República y convertirse en la tercera fuerza política en el país, Moreira asevera que los priistas descalificarían que desde la cúpula se diera un ‘dedazo’ para imponer una dirigencia y se niegue el derecho a votar para elegir al Presidente y los demás miembros del Comité.

“En este proceso de renovación lo que está en juego el es futuro del PRI, no la continuidad de una dirigencia”, recalcó. Moreira asegura que el actual padrón electoral del PRI está libre de inconsistencias y es el instrumento del cual se debe valer el instituto político para convocar a su militancia a una elección abierta.

“La mejor manera de refrendar la militancia es ir a votar”, insistió. La coyuntura en la que se encuentra el Revolucionario Institucional sólo podrá ser llevada a buen término por una dirigencia que legitima y que tenga un amplio respaldo de la militancia, de esta manera lo define el diputado federal, y añade que la renovación del partido debe cerrar la puerta a cualquier argucia legal que busque cancelar o argumentar que no existen condiciones para una elección interna.

“El PRI tuvo la peor derrota de sus historia, lo cual lo obliga a revisar su componente ideológico; la forma en cómo debe de relacionarse con el poder cuando es gobierno y al momento de ser oposición; en su organización interna, debe definir si sigue siendo un partido de masas u opta por uno de cuadros y decidir cuáles son los procesos internos para definir a sus candidatos”, señaló.

Al mismo tiempo que arremete contra el aspirante a la dirigencia tricolor José Narro Robles, Moreira señala que hace unas semanas, cuando se buscaba que el INE organizara la elección interna, el padrón no tenia inconvenientes pero ahora “desde una olla oscura” parece que están sacado las inconsistencias.

“El doctor Narro se ha encargado en su campaña de pregonar que no hay condiciones para la elección, aunque él nunca se define, aún siendo el candidato oficial”, sostuvo.

Quadratín México