QUÉ SE SABRÁ DESPUÉS-. Ante la literal advertencia del presidente Trump de que será él quien revele datos desconocidos del pacto con México y la tímida declaración de la embajadora de México en USA respecto a no afirmar ni desmentir versiones sobre el incremento de importaciones agrícolas a nuestro país a partir de ya, solo queda esperar noticias…del norte.

Pusilánime declaración de nuestra embajadora Martha Bárcena sobre el tema, a cambio de fuertes condenas de la Cámara de Representantes quien por su vocera Nancy Pelosi desaprueba la actitud del presidente Trump pues “el acuerdo atenta contra derechos de los migrantes”.

La propia embajadora de México en la Unión Americana revela que hay detalles “discutidos” que no están, (escritos), en el acuerdo. Seguramente esos detalles “discutidos” son la famosa letra chiquita de cualquier contrato contractual, que por ahora solo conocen la comitiva mexicana encabezada por Ebrad, el presidente de la República y algunos más por parte de México.

Del lado del gobierno yanqui todos conocieron las condiciones o mejor dicho las imposiciones que tuvo que aceptar México, por lo que allá no hay secreto para nadie. Acentuando su autoritarismo, el presidente Trump siguió con su advertencia al señalar que hay cosas que no se han informado sobre el acuerdo, será en su momento.

Es inconcebible que mejor los grupos demócratas yanquis estén advirtiendo sobre los abusos del acuerdo logrado el viernes por la noche con evidente hegemonía norteamericana en asuntos álgidos de la economía. Los enterados aseguran que lo de los aranceles fue un buen pretexto para que México endureciera el acceso de migrantes en su frontera sur. Salió cierto.

En México la euforia fue desmedida, principalmente en el ala mayoritaria del Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, que logró uniformar a la mayoría de gobernadores, legisladores y hasta empresarios, donde a fuerza de ser sinceros hubo quienes no estuvieron de acuerdo con el festival de Tijuana en donde el padre de la cuarta transformación pareció estar en campaña.

Públicamente sólo el Partido Acción Nacional externó su inquietud acerca del acuerdo logrado entre México-Estados Unidos y ojalá y el presidente blanquiazul Marco Cortes encuentre eco entre los dirigentes de otras fuerzas, máxime que el aplausómetro morenista ha empezado a girar y va a ser difícil pararlo. Un presidente de otro partido sería acremente enjuiciado por estas actitudes.

El PRI autonombrado como una “oposición responsable” hoy parece ser una oposición callada en las declaraciones pero apoyadora en los hecho al asistir al evento de Tijuana …y de los demás partidos ni hablar, asumen su papel de chiquillada, incluyendo al PRD o lo que de él queda.