QUÉ HACER-. La confusión que priva a nivel interno preocupa pero no al grado de la incertidumbre que se siembra en el extranjero ante tantos desencuentros y hasta enfrentamientos físicos como los de Acapulco el domingo pasado, “gracias” a tantos foros por educación, seguridad y demás.

Lo peor es que los organizadores de esos foros aseguran que no pasa nada…y seguirán.

EDUCACIÓN-.El desencuentro más reciente es el del pasado fin de semana registrado en Guerrero, donde se enfrentaron simpatizantes y opositores de los foros. Con nombres y apellidos, fueron los contingentes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, SNTE, y la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación, CETEG , grupos irreconciliables desde siempre.

Para demostrar su “acercamiento” con líderes e integrantes del sector que coordinará, el futuro titular de la SEP Esteban Moctezuma Barragán recurre a un video para dar sus puntos de vista sobre los hechos de Acapulco. Lo cierto es que esos foros educativos o desinteresan o de plano se convierten en arenas de confrontación como lo sucedido en Acapulco.

Para bien o para mal, el único evento educativo organizado y concurrido ha sido el del estado de México donde hubo divergencias pero expuestas con institucionalidad, presumirían los oficialistas.

SEGURIDAD-. En el renglón de seguridad a cargo del ex priista, ex panista y hoy morenista Alfonso Durazo, se anuncia que los foros por la paz se suspenden, incluidos los que ya se tenían programados y anunciados en una quinteta de ciudades del país. Los motivos de las suspensiones son confusos donde lo único claro es que se suspenden para analizar las tesis ya recogidas.

Desde el principio, estos foros fueron los primeros en celebrarse en esferas de incertidumbre e incluso con tintes de violencia, pues gran parte de los asistentes a esos eventos se oponían abiertamente al famoso “perdón y olvido”, bandera del presidente electo, quien en el transcurso del tiempo y seguro por presiones ha cambiado su discurso, “perdón sí, olvido no”.

AEROPUERTO-. En cuanto al tema aeroportuario las confusiones provienen del propio presidente electo, seguro para suavizar lo que dirá este jueves cuando dé a conocer su punto de vista acerca del aeropuerto en Texcoco o el de Santa Lucía y lo que se hará cuando habilitado uno de ambos, se queden libres los terrenos del actual aeropuerto de la ciudad de México.

El tabasqueño no oculta su inclinación por Santa Lucía en coincidencia con su futuro titular de la SCT Javier Jiménez Espriú; sin embargo el presidente electo presume imparcialidad, pronunciamiento tan convincente como la austeridad de su ex vocero César Yáñez.