RASERO DISTINTO-.Conscientemente o no tanto, o tal vez porque “la costumbre es más fuerte que el amor”, los medios de comunicación, -la mayoría para no generalizar-, cambiaron su comportamiento hacia el candidato y más cuando resultó presidente electo, pero “no pasa nada”.

Un ejemplo es suficiente para no congestionarlo de opiniones personales y de otros.

AMLO-TELEVISA-. El pasado viernes el presidente electo Andrés Manuel López Obrador acudió a las instalaciones de la empresa Televisa para entrevistarse con quien trabaja de dueño y altos directivos de la misma. Del diálogo pocos sabrán la realidad. Si surgen filtraciones serán las que convengan a los protagonistas. A estos niveles los intereses son mayores a filias o fobias de ambos.

Tras salir de la reunión poco se supo y mucho menos se difundió, salvo los comentarios del presidente electo en el sentido de que “Televisa es una gran empresa, hay que apoyarla porque es mexicana” o algo parecido y en cuanto a algunos periodistas de esta empresa que han sido críticos hacia el nuevo gobierno y quien lo encabezará, .léase Loret de Mola-, sintetizo.

“Es como un vino agrio que hay que tomar”, o algo así, a lo mejor no es textual la filtración.

DISTINTO RASERO-, El propósito de esta entrega es observar el comportamiento diametralmente opuesto de la mayor parte de los medios hacia dos personas, Enrique Peña Nieto desde candidato y presidente y Andrés Manuel López Obrador, también candidato y presidente, electo en este caso, pero que casi desde el 2 de julio ya muchos lo llamaron presidente, así, a secas.

Desde antes de ser destapado, ya destapado, en campaña, ganador y ya en el ejercicio, al de Atlacomulco se le etiquetó como el “candidato y presidente de las televisoras”, seguramente por la buena relación que desde gobernador tuvo con los medios no solo de su estado sino hasta de la capital del país. Hasta una película se hizo en su momento con esta temática.

Ahora, cuando López Obrador acude a Televisa a entrevistarse con dueño y directivos “no pasa nada”. Si esta acción la hubiera hecho Peña Nieto, -o tal vez la hizo sin enterarnos-, lo menos que los medios hubieran dicho o publicado es que “ya se fue a poner a sus órdenes”, pero como al tabasqueño todo se le resbala, ya ni se ocupan de evidenciarlo.

El lunes que la bolsa cayó más de 4 mil puntos y el peso rebasa los 20 pesos por dólar, ambos fenómenos como cuando ganó Trump, el peje y sus muchachos siguen diciendo “no pasa nada”.

¿Dejarán solos a los empresarios con este queja generalizada?.