BAJA EN EL IMSS…POR DESOBEDIENCIA.

¿QUÉ DÓCIL LLEGARÁ?-. La transparencia más clara de esta cuarta transformación, -hasta ahora-, es el motivo de la renuncia del michoacano Germán Martínez Cázares a la dirección general del IMSS, por no sujetarse a normas administrativas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

“El presidente proclama fin del neoliberalismo pero en el IMSS algunas injerencias de Hacienda son de esencia neoliberal” dice en parte de su renuncia el ex panista Martínez Cázares.

ESCASEZ-. Ahora se explicará usted el motivo por el que en los hospitales tanto del Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS, como del Instituto de Seguridad Social para Trabajadores del Estado, ISSSTE, no hay medicinas o retrovirales ni para atacar las enfermedades más comunes como las gripes, pero lo más grave es atender a enfermos de cáncer, VHI y demás enfermedades.

La escasez de medicinas en el IMSS afecta a una población derechohabiente superior a los treinta millones de inscritos, pero si ampliamos a los afiliados o familiares de los trabajadores, la cifra se eleva a más de cincuenta millones. Esta población es a la que se la niegan medicinas sin motivo alguno pues en sus recibos de pago ya se registra su descuento puntual, quincenal y mensual.

En el caso de los afiliados del ISSSTE, los afectados son los casi dos millones de profesores federales y los aproximadamente quince millones de empleados federales de todas las dependencias del gobierno federal, secretarías, organismos descentralizados y demás. Si se suman los familiares de docentes y burócratas los derechohabientes suman 25 millones o más.

No se necesitan muchos estudios para deducir que la población de menores ingresos como los afiliados al IMSS y sus familiares son los más afectados por la escasez de medicinas; lo mismo los docentes federales y sus familiares que son más de los que vemos en las manifestaciones que organiza la CNTE desde sus estados representativos como Oaxaca, Michoacán Guerrero y Chiapas.

En su carta-renuncia Martínez Cázares denuncia la “injerencia perniciosa” de Hacienda y además, no dialoga, impone personal en distintas instancias en oficinas centrales y delegaciones estatales. La extensa misiva del ex director general del IMSS fue muy clara.

Sin embargo, el presidente de la república al ser abordado por los medios se limitó a decir que se iba con el punto de vista del secretario de Hacienda Carlos Urzúa.

Seguro vendrán dimes y diretes pero desde ahora sabemos que quien llegue a suceder a Martínez Cázares en el IMSS será una persona dócil a las imposiciones de Hacienda federal, no solo en cuanto a compra de medicamentos, también para poner o imponer delegados y demás.