PRETERITO IMPERFECTO-. El anterior es un término del sistema Ángel Bello para el estudio del Español, -de antes, aclaro-, pero encaja en el lenguaje del flamante primer fiscal general de la República Alejandro Gertz Manero, cuando anuncia que revivirán actos policiacos de antaño.

Estafa Maestra, Odebretch y Ayotzinapa con algunos casos que se abrirán. Bien por el interés pero vale la pregunta. ¿Cuándo saber lo que harán con los guachicoleros y los de la CNTE que en forma impune afectan la economía y el ritmo del país que de por si no era rápido?.

Don Alejandro Gertz Manero debería aprovechar que a este régimen le están perdonando y casi festejando todo, hasta los disparetes presidenciales, para ver hacia el futuro y evitar yerros que en este momento se cometen y que de entrada frenan futuras inversiones o ampliaciones de la planta productiva. Datos hay de sobra, a diario se ventilan.

La alta cifra de víctimas que se registró por el descontrol en una toma clandestina en Tlahuelilpan en el estado de Hidalgo -128 hasta ayer-, cuando menos supera en número pues triplica las vidas perdidas más la veintena de personas heridas, en relación a los 43 normalistas guerrerenses cuyo destino de vida se desconoce no obstante el empeño por esclarecer todo.

Por la desaparición de los 43 normalistas al gobierno anterior lo trajeron de bajada y subida pero por los 128 fallecidos en Tlahuelilpan se culpa a todos menos al presidente, quien ha enarbolado como nadie su lucha contra los ladrones de combustibles, así la estrategia para redistribuir haya afectado la economía más de lo que se está ahorrando.

Encontrar a los culpables de Ayotzinapa, a los de Odebretch y muchos casos más podrá ser búsqueda exitosa, pero Gertz Manero olvida que grandes casos policiacos o magnicidios jamás se han esclarecido, ni siquiera en otros países. Un caso concreto es el del ex presidente Kennedy y si quiere algo más ligero, el del argentino Facundo Cabral en Guatemala.

Aquí en México se enrareció tanto el “caso Colosio” que también empieza a sonar el intento de reactivar el tema. No se exculpa a nadie y sólo se culpó a Mario Aburto. En este tema debe recordarse que el hoy flamante titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Raúl González Pérez, dejó el trabajo inconcluso… y tan campante.

Gertz Manero podría tranquilizar al pueblo y hacer creíble su trabajo, como lo externa, cuando se viera que hay real coordinación con las procuradurías o fiscalías estatales. –cuyo nombre no tiene la menor importancia-, y también con jueces que con mexicana alegría sueltan a delincuentes.