CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno de México encontró la manera de burlar la transparencia y ocultar los bienes de los funcionarios públicos como dispuso Andrés Manuel López Obrador.

El secreto opera bajo dos criterios: las propiedades en el extranjero no son sujetas de control al margen de cómo se hacen, como tampoco las riquezas de los cónyuges de los servidores gubernamentales.

Este día, en un tuit oficial, el Gobierno de México difundió:

“A los mexicanos, el Gobierno de México informa ue la omisión en la declaración patrimonial del departamento de la Secretaria de Gobernación Olga Sánchez cordero en Houston, se debió a que sólo se declaran los bienes inmuebles que están en territorio nacional”.

Luego, en la plataforma de DeclaraNet, abundó:

Sólo se hacen públicos los datos del funcionario público y, en caso de la declaración patrimonial, el sistema no publica información del cónyuge, concubina o dependientes económicos, señaló la Secretaría de la Función Pública.

Estas salvedades se hicieron luego de la polémica desatada por el diario Reforma al difundir la propiedad de un departamento en Houston de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

Tiene un valor estimado de 500 mil dólares -algo así como 11 millones de pesos- y según la responsable del gobierno interior es fruto “de cien años de trabajo” entre su marido Eduardo García Villegas y ella.

Es un siglo porque suma el trabajo de dos, explicó a los reporteros, durante los 50 años de matrimonio.