A APECHUGAR-. A una semana de iniciada la cuarta transformación y no obstante las equivocaciones e imprecisiones de él o sus colaboradores, el presidente López mantiene firmes sus decisiones y sus designaciones, así los futuros titulares de dependencia insulten al país.

Ejemplo acabado de ello es el caso del hispanomexicano Francisco Ignacio Taibo Mahojo mejor conocido como Paco Ignacio Taibo II, cuyo vocabulario procaz envidiarían los “académicos” de Tepito y anexas, jamás pidió disculpa pública, -sólo por redes-, pero como es decisión presidencial hasta las “valientes” legisladoras que lo habían vetado hoy inexplicablemente avalan el dedazo.

Pero esta decisión es lo más reciente de la voluntad presidencial que desde su candidatura, cuando presidente electo y hoy constitucional, el tabasqueño se ha mantenido firme en sus propuestas y por su fuera poco, cuenta con el aval anticipado de los líderes camerales Ricardo Monreal en el Senado y Mario tendido, perdón Delgado, en la Cámara Baja.

Uno de los muchos ejemplos de lo anterior es el derrumbe del proyecto de construcción del aeropuerto en Texcoco y su traslado a San Lucía, donde sí hay lago no como en Texcoco, sólo que esta decisión provocó desde hace una semana dos evidencias irrefutables, el encarecimiento del dólar a 20.90 peos, la pérdida de 10 puntos en la bolsa y “aún hay más”.

La fuga de miles de millones de dólares hacia otros países, la retracción inversora por parte de muchas empresas cuyos directivos siguen invadidos por la desconfianza que generan las ocurrencias presidenciales que entre risa y risa, conferencia y conferencia son cada vez más frecuentes, sin que los reporteros de la fuente puedan insistir en alguna rectificación.

Lo de la recompra de acciones del proyecto Texcoco ni hablar, un auténtico ridículo económico.

EDOMEX-.Con más pena que gloria transcurre el calendario de informes municipales, a escasos 23 días del cambio de alcaldes, en medio de un ambiente de indiferencia casi generalizada.

En Toluca vive el mayor ridículo el alcalde saliente Fernando Zamora quien en plena lectura de su último informe se auto calificó “con un ocho”, añadiendo además irse “satisfecho”. Sí que se echó un ocho el profesor Zamora, quien entregará las llaves de la presidencia municipal al ex panista hoy “moreno” Juan Rodolfo Sánchez Gómez el inminente primero de enero de 2019.

La obra “más destacada” de Fernando Zamora fue “mejorar” en número y tamaño, los innumerables baches que luce la capital mexiquense en sus cuatro puntos cardinales, problema ante el cual el ex dirigente sindical del magisterio externaba sus peregrinas justificaciones y pedía a los tolucos inconformes “irse a vivir a otro lado”.