REDES SOCIALES-. Por lo visto el presidente Andrés Manuel López Obrador no se enteró del llamado de la iglesia católica para evitar disensos y buscar mejor ambiente de vida entre la población, al menos por la forma en que sigue cuestionando y hasta enfrentando a la prensa.

Incluso detectada una red de redes pro AMLO, por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente, ITESO, el mandatario niega el hecho pero eso sí, ataca al diario Reforma.

Un estadista, quiero pensar que a eso aspira nuestro presidente, aspira o debe aspirar siempre a unir a su pueblo dentro de la diversidad plural que es natural que exista, que invoque y convoque al trabajo conjunto desde la trinchera que a todos nos toque, pero eso de hostilizar a quienes piensan diferente a él y adjetivarlos de fifís, chairos, camajanes y demás, lastima mucho.

Vale ampliar el estudio mediático del ITESO que amplió con Joaquín López Dóriga en su noticiero del martes al medio día, una alta directiva de la empresa Signa_labITESO, que fue la que entre muchos trabajos, detectó la existencia de un grupo de #RedAMLOVE, experta en eso de manejar redes a favor del presidente, que es normal, pero lo malo es que ataca a quienes piensan distinto.

Aún hay más, el medio Artículo 19 recuerda y enriquece un contenido reproducido por el diario digital Animal Político el trabajo del ITESO. Amplía con tecnicismos muy familiares entre la juventud tecnologizada y poco conocidos entre los de la tercera edad, palabras como bots, semibots, trolls y fans, el operativo de las redes pro AMLO.

“Benditas redes sociales”, clamó eufórico el primero de julio de 2018 el candidato triunfante a la presidencia de la república Andrés Manuel López Obrador, sabedor que gran parte de su triunfo se fincó en ellas. Es un secreto a voces pero difícil de comprobar, que esas benditas redes sociales las manejó desde algún lugar el hijo del presidente

LA FUENTE-. Hasta antes de ayer, los reporteros madrugadores de la fuente presidencial se habían portado bien pues no planteaban preguntas fuertes o incómodas al mandatario. La de ayer miércoles fue una mañana menos aburrida pero tampoco el presidente fue preciso en muchas de sus respuestas, calmando con sonrisas y manoteos sutiles la inquietud de los chicos de la prensa.

Si ese comportamiento se evidenciara con la fuente del entonces presidente Enrique Peña Nieto, el entonces opositor López Obrador adjetivaría a la prensa de todo menos de independiente y objetiva pero por lo visto los tiempos cambian y mucho, pues por ejemplo el término “maicear” no se ha vuelto escuchar jamás.