DES-ENCUENTROS-. Estudiado cuidado mediático del presidente Andrés Manuel López Obrador en sus encuentros con gobernadores de otros partidos diferentes al suyo, -MORENA-, pues tratándose de reuniones privadas, el analista se tiene que ajustar a lo que ve en los medios.

Atenciones o desatenciones presidenciales hacia personas o instituciones pasan por alto estas minucias pero no faltan los “fijados” observadores que estuvieron atentos de la reunión-comida entre el presidente con la docena de gobernadores priistas. El ejercicio se inició con los panistas.

PAN-.La semana antepasada el presidente López Obrador tuvo la primera reunión con la decena de gobernadores panistas, a la cual asistieron todos menos uno, el chihuahuense Javier Corral, seguramente por ser un contumaz crítico del gobierno de la cuarta transformación; sin embargo, al final de dicha reunión se manejó la retórica oficial, apoyo al presidente.

La vorágine provocada por las amenazas económicas de Trump al proponer arancel gradual a los productos mexicanos con destino yanqui del 5 al 25 %, distrae comportamientos domésticos del padre de la cuarta transformación, pues todo mundo está pendiente de la forma en que terminará esta negociación que a fuerza de ser sinceros la provocó el gobierno mexicano.

Esto porque desde candidato, luego como presidente electo y en diciembre como presidente constitucional, el tabasqueño literalmente abrió las puertas a los migrantes y no solo eso, incluso ofreció todas las facilidades y hasta trabajo. La secretaria de Gobernación Olga Sánchez hasta presumió la “madre de todas las caravanas” a principio de año.

El gobierno yanqui tomó nota de todo esto y ahora en las negociaciones con Ebrard sacan esas posturas, ante el aumento de migrantes. Pero estamos en los encuentros presidente- gobernadores y el miércoles lo hizo con la docena de mandatarios priistas.

PRI-. López Obrador comió con ellos pero hacia los medios no hubo ni videos ni fotos de los tricolores con el tabasqueño. ¿Desaire?, se preguntan los analistas. La infaltable foto grupal presidente-gobernadores que antes hasta se presumía y se enviaba a los medios ahora no se tuvo, por lo que éstos se tuvieron que conformar con declaraciones del vocero de los gobernadores.

Este papel lo asumió el mexiquense Alfredo del Mazo y semejante a la actitud de sus colegas panistas, los tricolores también ofrecieron cerrar filas en torno al presidente de la república, máxime en esta semana de retórica casi bélica por parte del magnate yanqui.

La semana próxima López Obrador tiene programada una comida más, ahora con los gobernadores perredistas, tres hasta ahora, y seguramente la voz cantante la tendrá el michoacano Silvano Aureoles. Tiempos idos que difícilmente volverán…pronto.