Por Eleazar Flores

BIEN Y DE BUENAS-. Creo que debe ser obligación mínima para un escribiente leer o cuando menos ojear el mayor número de medios para tener la mejor orientación acerca de todo lo relacionado a la ceremonia cumbre de la Cuarta Transformación, o sea, la asunción de AMLO.

Hasta los críticos más acérrimos coincidirán que por discursos no paramos, sólo falta cumplirlos.

Me refiero a discursos pues  fueron dos, el primero, el formal al rendir protesta ante el Congreso de la Unión donde además de escuchar todas las promesas dichas durante los últimos doce meses, a juicio personal pudiera sobresalir la promesa de AMLO ante la tribuna más alta del país de “no me reelegiré” y supongo que cumplirá así el pueblo sabio le pidiera lo contrario en 2021.

El segundo en la ex planada del zócalo capitalino entre tarde y noche del sábado, ante unos 100 mil asistentes, tras recibir el bastón de mando de los 61 grupos étnicos que lo reconocieron como su autoridad máxima y ante quienes se comprometió a más, como becas a estudiantes indígenas y fortalecer a BANSEFI para que tengan dinero muy cerca.

En la llegada al palacio legislativo, la protesta, el mensaje y la salida de San Lázaro rumbo a Palacio Nacional todo bien, incluida la ausencia del venezolano Nicolás Maduro en el Congreso de la Unión y su llegada a Palacio con saludo y besos a sus receptores. De los nutridos aplausos a Ivanka hija del presidente Trukmp es entendible, por su condición de mujer y presencia física.

De los medios electrónicos tanto en radio como en televisión todos hicieron su máximo esfuerzo y propios en todo, pero si usted busca un negrito en el arroz pudo haber sido su promocional antes del primero de diciembre cuando en anunció que cubrirían el acto de toma de protesta del “primer presidente progresista”. ¿Tanto así?.

Justo ese canal sale al aire por la concesión que obtuvo en la administración que acabó el viernes.

De los medios impresos ni hablar, con sus ópticas conocidas por sus fieles lectores incluyeron todo sin faltar un solo detalle, lo difícil fue “cabecear” la de ocho columnas. Me quedo con dos.

La de El Universal y las 20 de los sesenta o más “Soles” que encabeza El Sol de México en la ciudad de México y los restantes en varias capitales del país. El Universal destaca lucha contra la corrupción y la no reelección.

Los “Soles” con sus 20 cabezas empezando por “me canso ganso” y “no me voy a reelegir”. Cabecear es lo más difícil, por eso se lo digo.