Ciudad de México.- Los académicos de la Universidad Panamericana (UP), María Fernanda Vidal y Alejandro Motta, opinaron que el gobierno de Donald Trump visibilizó el flujo migratorio centroamericano en México como estrategia electoral para posicionar al Partido Republicano en la contienda intermedia programada para el 6 de noviembre.

Según ellos, el desplazamiento masivo de migrantes “levanta mucho sospechosismo, por el hecho de que la denominada caravana se esté dando justamente cuando estamos a la puerta de las elecciones en Estados Unidos para renovar el Poder Legislativo”, dijo a Notimex Vidal Correa.

En entrevista, recordó que México es el primer filtro para los migrantes en su camino al vecino país del norte, por lo que cualquier política interna que favorezca su presencia ien territorio mexicano siempre será bien vista por Trump.

La experta en Ciencia Política por el Departamento de Politics de la University of Sheffield, expuso que la caravana debe partir del momento coyuntural que vive México, en el que el 1 de diciembre habrá cambio de gobierno, y la propia contienda interna estadounidense, situación que no se daba en otros movimientos de personas.

“Estos dos elementos creo que son el marco referencial que tenemos que tomar en consideración para hacer cualquier tipo de análisis en torno a los orígenes de esta caravana”, resaltó.

Además, a los procesos que se llevarán a cabo en los distintos países y en especial, a las declaraciones que han hecho los presidentes Enrique Peña Nieto, el electo, Andrés Manuel López Obrador, así como el mandatario estadunidense, Donald Trump.

“Hay quienes dicen que no fue espontánea, y que en buena medida responde a una política interna en Estados Unidos de generar un discurso que le es conveniente al Partido Republicano, de que el Demócrata y sus representantes no han endurecido las leyes migratorias lo suficiente como para proteger los intereses de Estados Unidos y de los estadunidenses”, señaló.

De acuerdo con la académica, Guatemala recibió de Estados Unidos más de 248 millones de dólares en ayuda el año pasado y en 2018 suman 52 millones; Honduras, recibió 175 millones en 2017 y 15 millones de dólares, durante el mismo periodo.

Según Vidal Correa, en México la ayuda como tal es ínfima, aunque más bien el término que se utiliza es el de cooperación, como el caso del llamado Programa Frontera Segura, que inició en 2014. “Estados Unidos no puede amenazar a México en ese sentido, aunque en términos discursivos Trump puede decir cualquier cosa”.

En opinión de la académica, la caravana migrante debe ser vista en México como una crisis humanitaria, y en el caso del gobierno hondureño, es un claro desplazamiento forzado, dada la situación de violencia generalizada que obligó a huir de su país a miles de personas.

Al hacer una revisión sobre el número de personas centroamericanas que se desplazaron a México el fin de semana pasado, indicó que no se cuenta con un precedente de ese tipo, a grado tal que se habla de hasta 14 mil, aunque la Secretaría de Gobernación (Segob) confirmó que se trata de casi cinco mil, de las cuales mil 699 han presentado solicitud de refugio.

En su turno, el también profesor-investigador de la Universidad Panamericana, Alejandro Motta, consideró que las declaraciones y acciones de Donald Trump en torno a la caravana tienen como contexto la coyuntura política que implica la contienda interna de su país.

“Yo creo que el primero que destapó el problema fue el gobierno de Estados Unidos (…) porque el 6 de noviembre son las elecciones de Congreso”, indicó el doctor por la Universidad de Navarra, España, con especialidad en comunicación política populista.

Además, Trump pretende afianzar sobre todo a los republicanos, por un lado y, por el otro, centralizar la campaña en su persona, “que yo creo que es una estrategia que siempre ha hecho”.

Indicó que la situación que enfrenta México es resultado de “haber alimentado el tema en la opinión pública, en los medios de comunicación. La visita de secretario del Departamento de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo a México es resultado de ello”.

En su opinión, el respeto a los derechos humanos y el cumplimiento de la ley no están enfrentados. “Yo creo que mientras se cumplan los derechos humanos y se cumpla la ley, no va a haber problemas”, puntualizó.